Para los niños y jóvenes, los actores principales de este proceso, supone una construcción de un camino personal en donde todos los conocimientos, habilidades, valores, y actitudes adquiridas a lo largo de la trayectoria escolar se convierten en instrumentos para la construcción de su proyecto de vida (Rivas, 2003) de esta manera, la forma como opten por actuar, marca el inicio de una ruta de reflexión y construcción permanente que se mantendrá durante sus relaciones sociales posteriores. Es por esto que la formación en las relaciones y sus derivaciones (Amistad, noviazgo, familia, pareja) permitirá a los estudiantes ser personas más adaptadas a los contextos descubriendo la importancia de su papel en lo social, como ser humano, como género, como familia, como hijo y pareja, favoreciendo a su vez el auto conocimiento y descubrimiento de sus habilidades e intereses orientando esto a la toma de decisiones que conducirá a lo que determinen para su vida futura.

Al tener en cuenta que los años educativos son fundamentales en el desarrollo tanto de aspectos preferenciales, psicológicos, de personalidad, culturales como educativos de conocimientos generales; se considera fundamental trabajar sobre la sexualidad y todos los conceptos que la enmarcan, identificando no solo aspectos netamente sexuales sino también de vivencias cotidianas. Temáticas como pareja, sociedad y familia, hacen parte importante dentro de la cotidianidad de los niños y jóvenes al igual que las diferentes formas de actuar ante distintas situaciones.

Se hace significativo resaltar la importancia de la familia y su educación y formación de los hijos ya que es necesario generar este tipo de educación no solo en las instalaciones educativas sino también en el hogar, el reconocimiento de los aspectos sociales y de desarrollo personal en cada individuo se hacen importantes para favorecer su adecuado desarrollo independiente y de relación con los demás.

La importancia de este proyecto radica en la prevención, información y orientación en aspectos como la sexualidad (Familia, noviazgo, reproducción, métodos anticonceptivos, ETS), la cotidianidad (moda, valores, riesgos, y comportamientos sociales) y la toma de decisiones para su proyecto de vida, favoreciendo así un comportamiento adecuado y acorde a las situaciones sociales existentes y a las diferentes experiencias que los niños y jóvenes pueden vivir.